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No juzquéis
En el Sermon del Monte, Jesús enfoca un problema muy común en los seres humanos. Es el problema de juzgar al hermano de forma indebida y carnal. Veamos el pasaje que se encuentra en Mateo 7:1-
(1) No juzquéis, para que no seáis juzgados. (2) Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medido con que medís, os será medido. (3)¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? (4)¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? (5)¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (6)No deís lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen."Analicemos este pasaje y aprendamos lo que Jesús ve en nosotros y lo que él quiere enseñarnos.Dios es el único que puede juzgar con verdadAunque Jesús no dice estas palabras explícitamente, es muy obvio que así es. ¿Pretendo yo tener un entendimiento completo del problema de mi hermano?.
Yo en mi propia sabiduría no estoy en condiciones de juzgar a otro porque ningún ser humano ve todos los hechos. Sólo Diso conoce todo lo que está en el corazón del hermano. Si yo no me humillo primero y reconozco mi propia incapacidad de juzgar justamente, es hora de que yo tenga un nuevo encuentro con Dios. Antes de humillarme ante su santidad, su sabiduría, y su entendimiento, yo no estoy en condiciones de juzgar a mi hermano. Sólo el juicio de Dios es según verdad (Romanos 2:2).Juzgar para humillar a mi hermano es prohibidoPrimeramente, debemos considerar dos palabras griegas que se traducen "juzgar".Krino: Indica la idea de separar, seleccionar, determinar, y de allí, pronunciar juicio o condenación sobre la persona, desempeñando así el papel de un juez.Anakrino: Indica la idea de examinar, investigar, preguntar.En 1 Corintios 2:14-
En realidad, a menudo se nos pide que lo hagamo. En este mismo capítulo, en los versículos 15 y 16, Jesús dice que nos guardemos de los falsos profetas, y que por sus frutos los conoceremos. En 1 Juan 4:1 nos dice que no creamos a todo espíritu, sino que debemos probar los espíritus. Debemos aun ayudar a nuestro hermano a reconocer sus errores y a corregirlos (véase Gálatas 6:1; 2 Timoteo 2:24-
Si yo tengo la reputación de ser crítico y duro con otros, es probable que otros me tengan poca misericordia cuando fallo (véase el versículo 2 de nuestro texto y también Lucas 6:37-
Con eso, ¿estoy yo viendo según el espíritu de Cristo o es una intriga lo que estoy sintiendo?.Debemos guardarnos de una actitud santurrona en que me haga sentir que yo estoy bien y el otro está mal. Yo no puedo ayudar a otra persona si ella siente que yo la considero inferior. El juzgar por lo común tiene que ver con asuntos de poca importancia. Parece que en esta enseñanza de Jesús, él se refiere a cosas insignificantes cuando habla de la paja en el ojo del hermano. Muchas veces, lo que a mí me parece muy importante en realidad no lo es.Cuando juzgamos a otros por cosas pequeñas, nos volvemos críticos. Buscamos lo peor en otras personas. ¿No sería mejor buscar lo bueno y expresar aprecio por eso?. Con esto, no estamos promoviendo la idea de que se debe pasar por alto el pecado. Es el deber de los miembros de la misma congregación discernir, examinar, buscar, e investigar casos de error y falsedad, pues aquello no tiene cabida dentro de la iglesia. Sin embargo, el que expresa ánimo y aprecio por su hermano lo estimula a hacer el bien, mientras una actitud crítica generalmente produce un efecto contrario.El ánimo edifica; la crítica destruye.Fácilmente se puede dialogar acerca de otra persona que se termina difamándo. Una conversación inocente puede terminar en una sesión de chismes. Cuando se permiten tales comentarios, por lo general se termina difamando a la otra persona.Una actitud crítica muchas veces es señal de hipocresía.
Aparentamos estar preocupados por la condición de otro cuando en secreto saboreamos la idea de revelar la falta del hermano.Si la iglesia de Cristo ha de ser edificada en la fe, no será sobre uan base de crítica y exageración de las faltas de otros. Si ha de ser un refugio para el alma cansada, no será por medio de hacer resaltar las faltas de otros. Si yo quiero ser una luz al mundo, no podré serlo por medio de enfocar las faltas de otros.Antes de corregir a otro, es necesario juzgarme a mí mismo.Jesús nos enseña que debemos ver nuestras propias faltas como una "viga" en comparación con las faltas del hermano. Nosotros debemos poder juzgar nuestra propia vida y hacerlo con bastante dureza. Él nos manda a tratar con esa viga que llevamos en nuestro propio ojo.Tenemos un ejemplo de esto en Juan 8:7-
Los judíos usaban este término para describir a los gentiles.Nosotros no debemos revelar las faltas de nuestro hermanos y condenarlos delante de un mundo incrédulo. No es correcto que nuestros vecinos no creyentes sepan de las faltas de los hermanos o hermanas de la iglesia. Sería como echar algo de mucho valor a los cerdos para ser pisoteado y echado a perder. No debemos arrojar las faltas de nuestro hermano delante de los impíos para que los pisoteen y luego los despedacen.En conclusión, en luz de nuestro texto en Mateo 7:2, ¿Qué sucede si yo juzgo a mi hermano con hipocresía en mi corazón?. Esto no resultará en bendición, ni en restauración espiritual, ni en una relación santa y preciosa, sino en amarguras, heridas, y sobre todo, el pisotea del santo nombre de Dios. "Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido...Hipócrita, saca primero la viga que está en tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano" (Mateo 7:2-
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