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No Júzgues

Reflexiones

No juzquéis

En el Sermon del Monte, Jesús enfoca un problema muy común en los seres humanos. Es el problema de juzgar al hermano de forma indebida y carnal. Veamos el pasaje que se encuentra en Mateo 7:1-6 "
(1) No juzquéis, para que no seáis juzgados. (2) Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medido con que medís, os será medido. (3)¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? (4)¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? (5)¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (6)No deís lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen."Analicemos este pasaje y aprendamos lo que Jesús ve en nosotros y lo que él quiere enseñarnos.Dios es el único que puede juzgar con verdadAunque Jesús no dice estas palabras explícitamente, es muy obvio que así es. ¿Pretendo yo tener un entendimiento completo del problema de mi hermano?.


Yo en mi propia sabiduría no estoy en condiciones de juzgar a otro porque ningún ser humano ve todos los hechos. Sólo Diso conoce todo lo que está en el corazón del hermano. Si yo no me humillo primero y reconozco mi propia incapacidad de juzgar justamente, es hora de que yo tenga un nuevo encuentro con Dios. Antes de humillarme ante su santidad, su sabiduría, y su entendimiento, yo no estoy en condiciones de juzgar a mi hermano. Sólo el juicio de Dios es según verdad (Romanos 2:2).Juzgar para humillar a mi hermano es prohibidoPrimeramente, debemos considerar dos palabras griegas que se traducen "juzgar".Krino: Indica la idea de separar, seleccionar, determinar, y de allí, pronunciar juicio o condenación sobre la persona, desempeñando así el papel de un juez.Anakrino: Indica la idea de examinar, investigar, preguntar.En 1 Corintios 2:14-15 encontramos la palabra discernir (anakrino), y dice que el hombre espiritual juaga (o examina) todas las cosas.Pero la palabra que Jesús usó en Mateo 7:1 es "krino". Es un modo áspero con un espíritu de crítica, lleno de especulaciones e imaginaciones.Con esto podemos comprender que cuando Jesús dice: "No juzguéis", él no está diciendo que no debemos examinar la vida de otros.

En realidad, a menudo se nos pide que lo hagamo. En este mismo capítulo, en los versículos 15 y 16, Jesús dice que nos guardemos de los falsos profetas, y que por sus frutos los conoceremos. En 1 Juan 4:1 nos dice que no creamos a todo espíritu, sino que debemos probar los espíritus. Debemos aun ayudar a nuestro hermano a reconocer sus errores y a corregirlos (véase Gálatas 6:1; 2 Timoteo 2:24-25; Mateo 18:14-15). Lo que Jesús quiere decir es que no seamos ásperos, que no tengamos un espíritu de crítica, y que no tengamos la idea de humillar al otro. El único motivo por el que la Biblia nos permite juzgar a otro es el de liberarlo y levantarlo espiritualmente (v¡éase de nuevo las citas anteriores además de Santiago 5:19-20). En Juan 7:24 nos dice: "No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio".Mis juicios contra otros son la base sobre la cual yo seré juzgadoA menudo vemos que alguien es duro con otro y lo censura con ligereza. Luego, esa misma persona crítica termina cayendo en una falta semejante y es criticada fuertemente por otros.

Si yo tengo la reputación de ser crítico y duro con otros, es probable que otros me tengan poca misericordia cuando fallo (véase el versículo 2 de nuestro texto y también Lucas 6:37-38). Dice su Romanos 2:1: "Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a tí mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo".El versículo de Mateo 7:2 también se refiere al juicio divino. ¿Estoy yo dispuesto a que Dios me juzgue con la misma medida con que yo he juzgado a otros?. Esta es una pregunta que debe hacernos pensar seriamente antes de juzgar a otro.El juicio que yo emito puede ser el resultado de una visión reducida.Con el versículo 3, Jesús sencillamente está diciendo: "Usted no puede ver las cosas correctamente a causa de una visión nublada por su propia hipocresía. En su propio corazón hay prejuicios, enojo, orgullo, y la intención de humillar al otro y usted no quiere reconocerlo". Él lo ejemplifica con dos objetos: Una paja y una viga.La paja es un objeto pequeño que representa una falta pequeña. La viga, por su parte, es grande y puede resistir el peso de un techo, y se refiere a una falta grave. ¿Quisiera yo que un médico con cataratas tratara de sacarme alguna basurita del ojo?.A veces yo tengo la idea de que el otro tiene opiniones extrañas e ideas absurdas. Aun llego a creer que si pudera eliminar las cosas que obstaculizan su visión, la otra persona vería las cosas como yo las veo. ¿Quién dice que yo veo las cosas correctamente?.

Con eso, ¿estoy yo viendo según el espíritu de Cristo o es una intriga lo que estoy sintiendo?.Debemos guardarnos de una actitud santurrona en que me haga sentir que yo estoy bien y el otro está mal. Yo no puedo ayudar a otra persona si ella siente que yo la considero inferior. El juzgar por lo común tiene que ver con asuntos de poca importancia. Parece que en esta enseñanza de Jesús, él se refiere a cosas insignificantes cuando habla de la paja en el ojo del hermano. Muchas veces, lo que a mí me parece muy importante en realidad no lo es.Cuando juzgamos a otros por cosas pequeñas, nos volvemos críticos. Buscamos lo peor en otras personas. ¿No sería mejor buscar lo bueno y expresar aprecio por eso?. Con esto, no estamos promoviendo la idea de que se debe pasar por alto el pecado. Es el deber de los miembros de la misma congregación discernir, examinar, buscar, e investigar casos de error y falsedad, pues aquello no tiene cabida dentro de la iglesia. Sin embargo, el que expresa ánimo y aprecio por su hermano lo estimula a hacer el bien, mientras una actitud crítica generalmente produce un efecto contrario.El ánimo edifica; la crítica destruye.Fácilmente se puede dialogar acerca de otra persona que se termina difamándo. Una conversación inocente puede terminar en una sesión de chismes. Cuando se permiten tales comentarios, por lo general se termina difamando a la otra persona.Una actitud crítica muchas veces es señal de hipocresía.

Aparentamos estar preocupados por la condición de otro cuando en secreto saboreamos la idea de revelar la falta del hermano.Si la iglesia de Cristo ha de ser edificada en la fe, no será sobre uan base de crítica y exageración de las faltas de otros. Si ha de ser un refugio para el alma cansada, no será por medio de hacer resaltar las faltas de otros. Si yo quiero ser una luz al mundo, no podré serlo por medio de enfocar las faltas de otros.Antes de corregir a otro, es necesario juzgarme a mí mismo.Jesús nos enseña que debemos ver nuestras propias faltas como una "viga" en comparación con las faltas del hermano. Nosotros debemos poder juzgar nuestra propia vida y hacerlo con bastante dureza. Él nos manda a tratar con esa viga que llevamos en nuestro propio ojo.Tenemos un ejemplo de esto en Juan 8:7-9, vieron en esa mujer una falta digna de muerte. Sin embargo, aun en el caso de este pecado tan grave, Jesús los mandó a examinar su propia vida antes de arrojar la primera piedra. Tanto les remordió la conciencia, que ninguno de ellos se sintió capaz de tratar con ella.¿Qué nos quizo enseñar Jesús con esta historia?. Pues, que debemos tratar con nuestras propias flaquezas y pecados de modo que estemos en condiciones para ayudar a otros a ver sus errores. Cuando ya hemos hecho esto con toda humildad, podemos cumplir lo que nos aconseja en Mateo 18:15: "Si tu hermano peca contra tí, ve y repréndele".Una actitud juiciosa contra mi hermano mancha mi testimonio ante el mundo.Los cerdos, según la Ley, eran animales inmundos.

Los judíos usaban este término para describir a los gentiles.Nosotros no debemos revelar las faltas de nuestro hermanos y condenarlos delante de un mundo incrédulo. No es correcto que nuestros vecinos no creyentes sepan de las faltas de los hermanos o hermanas de la iglesia. Sería como echar algo de mucho valor a los cerdos para ser pisoteado y echado a perder. No debemos arrojar las faltas de nuestro hermano delante de los impíos para que los pisoteen y luego los despedacen.En conclusión, en luz de nuestro texto en Mateo 7:2, ¿Qué sucede si yo juzgo a mi hermano con hipocresía en mi corazón?. Esto no resultará en bendición, ni en restauración espiritual, ni en una relación santa y preciosa, sino en amarguras, heridas, y sobre todo, el pisotea del santo nombre de Dios. "Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido...Hipócrita, saca primero la viga que está en tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano" (Mateo 7:2-5).¿Quién, entonces, puede juzgar a su hermano?.


---Jason SchrockWestern Fellowship and Belize NewsUsado con permiso---


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